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NUESTROS AGAPES

Actualizado: 26 dic 2025

AGAPE: NUESTRO BANQUETE FRATERNAL
AGAPE: NUESTRO BANQUETE FRATERNAL

Los primeros creyentes tomaron la palabra agape (griego para "amor"), y la usaron para referirse a una de las prácticas más características de ellos: comer juntos para recordar el amor de Dios en Cristo y para experimentar el amor de Dios a través de ellos. El comer juntos, en ese banquete fraternal, era algo en lo que los primeros discípulos perseveraban.


"...y partiendo el pan en las casas,

comían juntos con alegría

y sencillez de corazón"

Hechos 2:46​


Generalmente lo disfrutamos el último domingo de cada mes. Todos están invitados a traer comida para compartir y, lo que sea que juntemos, lo comemos con gusto disfrutando de la comunión con la iglesia.


Comemos juntos, porque lo más importante NO ES la comida, sino la comunión del cuerpo de Cristo que es la iglesia.


Comemos con alegría; buscamos reír juntos porque eso alimenta nuestra amistad, profundizándola hasta construir relaciones que nos den la confianza de llorar juntos.


Comemos con sencillez, porque no se trata de la "calidad" de nuestros alimentos, sino de la calidad de nuestra comunión.


Los ágapes eran una práctica tan común que pudo haberse llevado a cabo cada vez que la ekklesia se reunía; lo creemos así porque lo encontramos sugerido en la enseñanza paulina a los de Corinto cuando dice “cuando os reunís...”, (o sea cada vez que se reunían como ekklesia):


Cuando, pues, os reunís vosotros, esto no es comer la cena del Señor. Porque al comer, cada uno se adelanta a tomar su propia cena; y uno tiene hambre, y otro se embriaga. Pues qué, ¿no tenéis casas en que comáis y bebáis? ¿O menospreciáis la iglesia de Dios, y avergonzáis a los que no tienen nada? ¿Qué os diré? ¿Os alabaré? En esto no os alabo. 1 Corintios 11:20-22

Si bien los primeros creyentes interactuaban todos los días entre sí (Hechos 5:42), probablemente las reuniones ordinarias de la ekklesia en pleno era una vez por semana. como testifica la carta del "joven Plinio" a Trajano. Eso tambien puede inferirse de lo narrado por Lucas en Hechos 20:


El primer día de la semana, reunidos los discípulos para partir el pan, Pablo les enseñaba... Hechos 20:7a

Quizas los primeros creyentes seguían el patrón judío de un día a la semana para su reunión de estudio de la Palabra. En su carta, Plinio expresa lo siguiente en relación a los cristianos:


se reúnen en un día determinado antes de la salida del sol

y cantan himnos a Cristo como a un dios. Todos ellos se comprometen

bajo juramento a no cometer ciertos crímenes, a no cometer delitos

como el fraude, el robo o el adulterio, y, posteriormente,

compartir una cena de alimento ordinario e inocente


Ignacio de Antioquia (25-107), en su carta a los de Esmirna, escribió sobre esas comidas, y utilizó el término “agape”. Hipólito de Roma (170-236) tambien escribió sobre esas comidas comunales en su escrito Tradicion Apostólica.

La razón por la que nosotros lo hemos recluido a solo un domingo al mes es porque la cotidianidad con la que se celebraba al principio propició la depreciación de ella entre los creyentes de los primeros siglos, llegando incluso a ser detestada por algunos o a ser abusada por otros.


​"Estos son manchas en vuestros ágapes, que comiendo impúdicamente con vosotros se apacientan a sí mismos..." Judas 1:12a

Los hipócritas, sensuales y egoistas, enamorados más de su propio vientre que de Cristo y de Su Iglesia, pervirtieron tales reuniones incluso ante los ojos de los mismos Apóstoles (1 Corintios 11:17-34, Judas 1:12 y 2 Pedro 2:13); y tras la degeneración que sufrieron esas fiestas en los primeros cuatro siglos de la Iglesia, y en medio de un marcado crecimiento de los ideales monásticos que protestaban contra las inmoralidades y el sensualismo que arropaban la Iglesia de esa época, el Concilio de Laodicea (363-364) prohibió el “uso de iglesias para celebrar el Agape” (ya para entonces las 'iglesias' eran edificios, y no comunidades). Posteriormente los agapes fueron totalmente prohibidos por el II Concilio de Orleans (541), y desde entonces La Ekklesia perdió esa actividad con la que nació.

Sin embargo, esperamos crecer en la actitud correcta a ese tiempo tan especial, y poderlo celebrar con mayor frecuencia y aprecio, como era la intención con la que nació.


​Y perseveraban en la doctrina de los apóstoles, en la comunión unos con otros, en el partimiento del pan y en las oraciones Hechos 2:42

Y perseverando unánimes cada día en el templo, y partiendo el pan en las casas, comían juntos con alegría y sencillez de corazón Hechos 2:46

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